El (no) instinto maternal vs. el instinto de madre

El (no) instinto maternal vs. el instinto de madre mamajuanabanana

El (no) instinto maternal

Veréis, creo firmemente que no existe un instinto que te llama a ser madre, pienso en ello como un mandato social que va calando despacito y hondo igual que las gotas de agua suaves y constantes sobre una pastilla de jabón. Por ejemplo cuando a una niña solo se le ofrecen juguetes relacionados con el cuidado como cocinitas, muñecos, carritos, bebés… (¡Ojo!, que no pienso que esté mal si se combinan con otras alternativas), cuando los modelos femeninos que ve en sus películas se casan felices y tienen hijos, cuando escuchamos comentarios como que ser madre es lo mejor que le puede pasar a una mujer en su vida, cuando te preguntan cuántos hijos quieres tener de mayor, cuando llegando a determinada edad te interrogan sobre la fecha de tu boda y el momento de tener hijos…

Una mujer, antes que por su aparato reproductor, debe considerarse persona, una con sus gustos propios y cuando se afirma que lo mejor que le va a pasar en la vida es ser madre se está afirmando que haga lo que haga su vida va a estar incompleta sin descendencia. A mí me ha cambiado la vida tener a mi hija, creo que me ha hecho crecer como persona pero porque es un cambio importante. Si hubiera optado por ponerme la mochila al hombro y recorrer el mundo sin dinero me habría cambiado también trascendentalmente. En definitiva, las decisiones importantes y el paso para salir de tu zona de confort son los que cambian la vida de las personas.

Por mucho que insistan hay mujeres a las que no les gustan los/as niños/as, les desagrada el solo hecho de pensarse embarazadas, y tienen un montón de proyectos y sueños entre los que no entran ser madres. Tienen mi más profundo respeto, en primer lugar porque es su decisión, en segundo lugar porque a mí me gusta que respeten mi decisión de ser madre, de criar con apego. No me gusta que sientan compasión por mí ni que se hagan cruzadas contra la maternidad (tengo muchas ganas de dedicarle un post a esas personas), por eso yo no emprendo juicios de valor contra ellas.

El instinto de mamífera

Ahora bien, sí creo en el instinto que como madre, mamífera, te impulsa a cuidar y proteger de tus hijos/as, tu manada. Es una especia de sentimiento, fuerte e intenso que sale desde el estómago, sube por el pecho y se expande con energía hacia todas sus extremidades. Tiene distintas manifestaciones:

de amor. El amor más sincero y palpable que yo jamás he sentido, que lo despierta una simple mirada de complicidad, un momento en el que busca tu mano, la alegría de mirar su expresión tomando el pecho; o las pocas ganas de separarte de tu bebé durante los primeros meses…

de protección. Cuando llora y la barriga se pone dura, tus músculos y cerebro se ponen en tensión para actuar, calmarle, buscar el motivo; o esas ganas de mirarles de recién nacidos/as cada poco tiempo cuando están durmiendo para comprobar que todo está bien, que su pecho sigue moviéndose; o cuando son un poco más grandes y se despiertan de una siesta de mal humor, sabes si quería seguir durmiendo o es que está molesto/a porque le están saliendo los dientes.

de “ataque/defensa”. Cuando acaban de nacer y la familia decide que van a pasarle de mano en mano; cuando alguien cuestiona cómo estás criando (si les duermes baliando, si les coges en brazos cuando lo piden…); cuando alguien hace un comentario desagradable sobre él/ella… Porque aunque a veces ignorarlo es una buena estrategia, la maternidad te da, ese coraje (si antes no lo tenías) para contestarles y quedarte bien a gusto, quizá porque la situación se vuelve tan frecuente que aprendes a enfrentarla.

De nuevo, muchos mandatos o normas sociales arraigadas a teorías obsoletas que parten de la base de que los/as niños/as tienen la intención de tomarnos el pelo con tal de buscar sus beneficios nos invitan a desoír ese instinto, el verdadero instinto. Y puedo poner ejemplos de cada una de las manifestaciones:

de amor. Esas pocas ganas de separarte de tu bebé se interpretan como obsesión: no puede ser que no tengas ganas de irte sola, es que lo necesitas, o de estar con tu pareja solos. Y si no lo necesitas es que algo anda mal, el/la bebé se va a acostumbrar a estar siempre contigo. ¿Y con quién debería acostumbrarse a estar un/a recién nacido/a?

de protección. Si le acostumbras a dormir contigo nunca jamás se querrá ir de tu cama, ni jamás tendrás sexo con tu pareja (todo el mundo sabe que solo puede hacerse el amor en la cama), Eso sí, compra un intercomunicador con camarita que te cuesta un riñón y vigílale desde la habitación de al lado. Nunca lo entenderé…

de ataque/defensa. Es que es irracional cómo te pones, no pasa nada porque tu bebé de días se pase de una persona a otra cual trofeo, y tampoco importa que esas personas hablen con un tono de voz alto o huelan a tabaco, son cosas vuestras que estáis muy sensibles. Sois hiperprotectores: No podéis tener a vuestro/a hijo/a en una burbuja.

Un término que puede confundirse con instinto maternal es el deseo de tener más hijos/as que surge a algunas madres (yo incluída) sobre todo durante el primer año de vida de sus bebés. Y es que, imaginaos el cóctel hormonal que surge durante el puerperio y que te empuja a tener una conexión o fusión emocional tan extremadamente fuerte. Aunque esta etapa tiene sus luces y sus sombras, porque las “caídas” son bruscas y remueven todos los pilares de tu existencia, las luces son tan claras, te sientes tan vulnerable y a la vez tan capaz de comerte el mundo, que tienes esa etapa en la que quieres repetir maternidad. Salvando las distancias y siempre en tono de broma, sería como el subidón de una noche de alcohol cuando te vienes tan arriba que te pides otra copa. Afortunadamente “encargar” hijos/as no es tan rápido y te da tiempo a evaluar cuál es la mejor decisión. Al igual que decía con las mujeres que no quieren ser madres, respeto a las familias que deciden tener uno, dos, tres o veinte si quieren.

¿Cómo lo veis? ¿Os habéis planteados estos conceptos alguna vez?

Escrito por

Detrás de MamaJuana Banana está Ester López-Turrillo, Psicóloga terapeuta experta en crianza, con una amplia formación en perspectiva de género y feminismo, y experiencia laboral en el mundo de la infancia. Pero sobre todo, sobre todo... soy mamá de dos niñas, que me aportan el mayor de mis aprendizajes, con las que crezco personalmente cada día. La crianza con apego es mi estilo de vida, todo un reto porque implica vivir despacio en los tiempos que corren, respetar el ritmo que mis hijas marcan adaptándolo a mis rutinas. ¿Os suena? La crianza de los/as hijos/as aunque preciosa, no es sencilla. Nos enfrentamos a retos continuos y situaciones que nos ponen a prueba, a diario, continuamente. Y como mamá (o papá) no nos encontramos siempre con los recursos necesarios para afrontarlos. Por eso, déjame ayudarte. Además, como acompañante a la maternidad, estaré contigo en cualquier momento del maravilloso proceso de crear vida: preconcepción, embarazo, parto, postparto. Siempre desde el respeto a tus propias decisiones, con confianza, comprensión, sin juicios. Mi misión es proporcionarte información; acompañarte en la búsqueda de la confianza en ti misma, de tu autoestima; trabajar la relación de pareja; hacer de tu proceso un momento brillante, para que lo vivas de manera consciente, aquí y ahora; trabajar los cambios que se producen en la  pareja y/o familia ¿Conoces Método NACES? También lo aplico. Es un método basado en el hypnobirthing que consiste en prepararte para dar a luz trabajando desde el inconsciente, de tal manera que cuando llegue el momento tu cerebro identifique que ya lo has experimentado y recuerde que tú, que tu cuerpo y tu esencia estáis preparados y sabéis hacerlo. Además de empoderarte para el parto también aumentará la complicidad con tu pareja o acompañante si así lo decides. Podemos hacer sesiones individuales presenciales u online, sesiones grupales e incluso el día del alumbramiento. Los cambios forman parte de mi vida, lo que me hace crecer continuamente. Actualmente me encuentro en Ciudad Real, donde podemos vernos en persona si te interesa. Pero siempre, siempre, siempre puedes contar conmigo a través de las redes. Así, desde la intimidad de tu casa, o a través del smartphone podemos contactar, resolver dudas, trabajar juntas/os, conectar. Bien por videoconferencia, a través del correo electrónico o incluso a través de una llamada de teléfono. Escríbeme a [email protected]

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