Tristeza después del parto: Baby blues

Dar a luz es uno de los acontecimientos de la vida más impactantes que puede haber. Y aunque la llegada de un/a bebé suele relacionarse con la felicidad, es más frecuente de lo que se piensa sentir tristeza después del parto. También se llama baby blues.

El baby blues postparto afecta entre un 60% y un 80% de las mujeres y se suele asociar a madres primerizas. Es un estado de tristeza o de melancolía que suele aparecer el tercer día tras el nacimiento, por eso también se llama “síndrome del tercer día”. Lo que tarda en desaparecer dependerá de distintos factores como las características de cada mujer, su entorno, el apoyo recibido… Pero como máximo durará un par de semanas.

Síntomas del Baby Blues o Tristeza Postparto

Los síntomas del baby blues son:

Llanto espontáneo. Es repentino y complicado encontrarle una explicación. Simplemente sucede.

Sensación de tristeza, decaimiento, malestar.

Fatiga. Estás cansada, la adaptación a una nueva vida lleva su tiempo.

Pérdida del apetito. Dicha adaptación también implica nuevos horarios, despertares… el ritmo ya no lo marca el día y la noche: ahora tu bebé marca el ritmo.

Problemas para dormir: quieres mirar a tu bebé todo tiempo, cuando tienes sueño él/ella se despierta, te han sucedido tantos acontecimientos en tan poco tiempo que no puedes parar tu actividad mental.

Irritabilidad. Falta de sueño, de apetito, necesidades que atender… ¿cómo no estarlo?

Como verás son síntomas bastante frecuentes en cualquier puerperio cuya intensidad y duración pueden sobrellevarse, y que no restan autonomía. Es decir, a pesar de que son molestos, se pueden seguir afrontando los cuidados del bebé. Además, conviene diferenciar el baby blues de la depresión postparto.

Diferenciar Baby blues de depresión postparto

En algunos lugares denominan al baby blues como “leve depresión postparto”. Pero lo cierto es que puede llevan a error y los síntomas son diferentes en intensidad y en forma. La depresión postparto, por ejemplo, no tiene por qué aparecer inmediatamente después del nacimiento.

Si sientes un cansancio extremo que no te permita continuar con las tareas diarias, desapego hacia tu bebé, cambios bruscos en tu apetito, desolación o tienes la más mínima duda, acude a un/a especialista lo antes posible.

tristeza después del parto: baby blues

Causas de la Tristeza Postparto

Las causas de la tristeza postparto pueden atribuirse a tres niveles. Los mismos que se tienen en cuenta para valorar la salud completa de las personas: fisiológico, psicológico y social.

Después del parto se producen cambios hormonales bruscos en la mamá. Los niveles de prolactina, serotonina, estrógenos y progesterona varían. Pero la diferencia entre la tristeza después del parto que puede sentir una madre y otra dependen también de otros factores. En definitiva, tu entorno, tus características de personalidad, las circunstancias personales que te hacen única harán de tu puerperio algo especial.

Cansancio: el día y la noche se desdibujan. Los ritmos los marca e/la bebé. A veces no da tiempo a descansar todo lo que gustaría. Intentar dormir a la vez que tu bebé es una buena idea.

Expectativas. Como comentaba antes, las expectativas sobre la llegada del bebé pueden desmerecer la realidad que se está viviendo. Pueden crear ansiedad, contradicción e inseguridad. Atravesamos un vaivén emocional.

También las expectativas sobre la recuperación del aspecto, más las sensaciones físicas distintas pueden crear inseguridad con el cuerpo. Después de dar a luz todos los órganos tienen que volver a su sitio, la barriga siga ahí pero el bebé no y a algunas mamás les crea melancolía.

La culpa es una de esas compañeras que se instalan desde el momento en que sabes que eres madre. Aprender a callar esa voz te dará muchas alas. De hecho, es uno de los principales temas que abordo en las sesiones de empoderamiento de la maternidad.

El establecimiento de la lactancia puede ser difícil sin la información y el apoyo necesarios. Suelen surgir dudas sobre si el bebé se queda con hambre, si lo hacemos bien, encontrar la forma en que el agarre sea perfecto… Además el pecho debe darse a libre demanda, una tarea tan gratificante y beneficiosa como agotadora.

En la sociedad actual a penas hemos visto amamantar a nuestro alrededor, nos falta conocimiento. Un grupo de lactancia, una asesora de confianza, o un entorno bien informado puede darte esa confianza que a veces se tambalea. Recuerda que dar el pecho no duele y que una profesional puede ayudarte a encontrar la causa y la solución.

El apoyo recibido del entorno también es muy importante. Poder recibir visitas oportunas que avisan con previa antelación y que ayudan; no sentirse obligada a ser anfitriona; ser respetada en las decisiones de cuidado que has tomado; tener a alguien de confianza que se encargue del orden de la casa, de las comidas, y todas las tareas que te permiten dedicarte a conocer a tu bebé como tecuidoatupeque.com… son algunos de los motivos de estrés que me comentan cuando realizo acompañamientos a la maternidad.

Vivir la experiencia de un parto que no transcurrió como se había soñado puede causar una desolación difícil de comprender. Ante esta situación el entorno suele restar importancia a lo sucedido para resaltar la salud del bebé y/o de la mamá. Pero las mamás, después de dar a luz tienen esa “necesidad” de hablar de su parto, de expresar la experiencia. Poder hacerlo les ayudará a liberar esas emociones y a ordenar los pensamientos.

¿Qué hacer con la tristeza postparto?

Si me estás leyendo porque una mamá cercana a ti siente esa tristeza después del parto, te gustará saber qué puedes hacer por ella.

Empezar a romper los estereotipos que tiene asociados la maternidad es una tarea difícil y necesaria:

Difícil porque el imaginario colectivo idealiza ciertos momentos, los dibuja de una forma que no corresponde a la realidad. Porque cada maternidad, como cada mujer, son únicas.

Necesaria porque hay mujeres que realmente sufren por no vivir ciertas etapas de la forma que “deberían hacerlo”.

Por este motivo, antes de suponer que una mujer que acaba de dar a luz está pletórica de felicidad es recomendable preguntar. “¿Cómo estás tú? ¿Me quieres contar? ¿Te puedo ayudar de alguna forma? Te escucho”.

La mejor solución que podemos darle a la tristeza después de dar a luz es aprender a acompañarla. Hacerle saber a esa mamá que estamos ahí, que ella es única con sus circunstancias y el vínculo con su bebé es extraordinario e irrepetible. Tender una mano, la simple disposición libre de juicios es suficiente.

A nuestra sociedad le cuesta acompañar la tristeza. Resulta incómodo ver llorar a otra persona y pronto se buscan soluciones para evitarlo: buscar agua, ofrecer pañuelos, cambiar el tema.

Todas las emociones son válidas y ayudan a la autorregulación. Un abrazo sincero o un apretón de manos consuela más que una risa forzada.

Con el paso de los días el baby blues de la maternidad irá remitiendo. Pero tu compañía y apoyo permanecerá. Estoy convencida que uno de los mejores regalos que una madre puede recibir es la ayuda sincera, con respeto y sin juicios.

Si sientes esa tristeza después del parto o baby blues y quieres hablar conmigo. Puedes escribirme un whatsapp al 600388048 o enviarme un mail a info@mamajuanabanana.com