Mi parto en el H. Costa del Sol acompañada por mi doula Inés

Hace ya un un mes y medio que nació mi bebé Clementina y siento la necesidad de escribir mi relato de parto. Me encanta la idea de compartir contigo la experiencia de mi parto natural, pero sobre todo quiero explicarte lo importante que ha sido tener el apoyo de mi doula en todo el proceso de dar a luz.

Siempre me ha encantado la idea de tener un parto en casa  y me parecía que este era el momento ideal. Tan solo pensar en estar al lado de mi compañero, no separarme de mi hija mayor, encontrarme en un entorno cálido en el que moverme cómodamente, gritar si me apetecía… me parecía un sueño que podía hacer realidad. Sin embargo los meses avanzaban y siempre surgían pequeños obstáculos que truncaban la preparación de ese nacimiento en mi hogar.

Sin embargo en el camino me encontré con una persona muy especial: Inés Montufo. Ella es fotógrafa (la autora de todas las fotos que aparecen en este post) y para ser sincera, no fue un encuentro fortuito sino que tenemos una pequeña tejedora. Sí, una tejedora de redes que siempre está encontrando conexiones y vínculos,  a la que estoy muy agradecida. Lo bonito es que Inés no solo se dedica a la fotografía, sino que también es doula.

Cuando nos conocimos nos quedamos con ganas de más. Teníamos que seguir hablando y a medida que nuestra amistad crecía y las señales que me reorientaban hacia un parto en el hospital se hacían más visibles yo tenía más claro que quería su apoyo. Tuve la enorme suerte de que ella quisiera apoyarme.

Inés es una persona especial que hace especial su trabajo. Ya lo había podido comprobar en sus creaciones como fotógrafa, pues su fotografía a bebés recién nacidos y a familias en Málaga es bien conocido. Tiene una gran reputación en el sector y no es para menos. Esa sensibilidad tan particular suya también la vi reflejada en el acompañamiento que hizo como doula durante el embarazo, el parto y el puerperio.

parto doula mamajuana banana ines montufo

Acordamos, además que llevaría consigo su cámara de fotos, de tal forma que pudieran quedar capturados para siempre esos momentos únicos en la vida, la vida de la mamá, de la familia, pero sobre todo del recién nacido/a.

¿Os imagináis qué dos regalos tan importantes para alguien? Por un lado la experiencia de un nacimiento amoroso y por otro el poder dejar constancia de todo el proceso de su bienvenida al mundo exterior.

Quizás os preguntéis si el desempeñar dos trabajos a la vez podría ser negativo, pero os aseguro que es todo lo contrario. Inés tiene el instinto a flor de piel y todo fluye, sabe perfectamente cuándo sacar la cámara e interpretar todas las señales para dar sostén y abrigo. Si es que su marca tiene el nombre perfecto: Fotografía Emotiva.

Íbamos a estar juntas ella, Clementina y yo. Mi compañero y yo decidimos que él se quedaría acompañando a nuestra otra hija. Andina y yo nunca nos habíamos separado más de unas cuantas horas y nunca para dormir. Por ese motivo pensamos que su papá sería la persona perfecta para hacer el recibimiento de su hermana algo bonito para todos los miembros de esta familia.

familia mamaJuana banana doula

En cuanto a la elección de hospital, yo había leído buenas opiniones del hospital Costa del Sol, en Marbella y había escuchado de primera mano experiencias no tan buenas. Decidí confiar, confiar en mi cuerpo, confiar en mi doula Inés, confiar en que el personal médico que me atendería serían las mejores personas que podían hacerlo, confiar en la preparación que venía haciendo meses atrás en método NACES, confiar en mi sabiduría de mujer, confiar en Clementina…

Así qué juntas elaboramos un plan de parto que revisamos varias veces. (En la web de El Parto es Nuestro encontraréis ejemplos muy útiles e información sobre todos los protocolos y decisiones que podéis tomar). Quería dejar todos los cabos bien atados, puesto que la atención que recibí en el parto anterior en el hospital de Manzanares, un hospital que se suponía respetuoso, dejó mucho que desear. Inés me ayudó mucho, sobre todo con el tono en el que dirigirme al personal médico, me ayudó a reafirmarme en que solo Clementina y yo seríamos protagonistas de esa experiencia, en que estaba en mi derecho de “pedir”, de “desear” y le dio un empujón más al empoderamiento que estaba a punto de realizar.

El día antes de ponerme de parto tuve la primera visita a monitores, pero no llegamos a tiempo. Aunque el primer contacto con el hospital no fue como nos habría gustado concentramos toda nuestra energía para atraer aquello que habíamos visualizado para el alumbramiento.

Las contracciones empezaron a las 4:00 de la madrugada y Clementina nació a la 1:30 de la noche del día siguiente. Sabía que podía prolongarse y estaba preparada para ello por lo que decidí descansar a lo largo del día. Disfruté con mi compañero y con mi hija, me duché, terminé de preparar lo que me llevaría al hospital… e incluso pude escuchar una sesión de Método NACES que yo misma me había preparado antes de dormir una pequeña siesta. Inés estaba al tanto de todo y llegó para la sobremesa tal y como le pedí. Para entonces las olas uterinas iban siendo más intensas y yo iba profundizando en un estado más primitivo, concentrándome más en mi mundo interior.

Recuerdo un diálogo interno en el que me afloraban afirmaciones positivas, mensajes para Clementina, con frases muy cortas pero constantes. A penas podía mantener una conversación con nadie. El momento de inflexión llegó a la hora de subir al coche después de una despedida con mi hija y mi pareja en la que se mezclaron muchas emociones. En el trayecto, de unos 40 minutos, la conexión con Inés profundizó. Ella me ayudó en todo momento a sacar el dolor a través de la respiración. Cuando llegaba cada contracción ella la transitaba conmigo y la canalizábamos juntas a través de una especie de canto carnático, de tal forma que lo que empezó con un susurro fue subiendo el volumen junto con la intensidad de las contracciones y terminaron siendo auténticos gritos. Eso sí, gritos liberadores.

En el hospital público de Marbella todo fue correcto. Se leyeron el plan de parto mientras me monitorizaban y me respondieron con una propuesta matizando los puntos en los que no coincidía con sus protocolo. No afectaban a un parto vaginal normal sin epidural por lo que no entramos en conflicto.

Deseaba intimidad y así la tuve. En el Costa del Sol las habitaciones son compartidas. Es decir, puedes estar dilatando al lado de una mamá y su recién nacido/a. Por suerte no fue mi caso.

Cada habitación dispone de un aseo con una bañera pequeñita que mi doula preparó con agua caliente y que me proporcionó mucho alivio. Las contracciones se ralentizaron y probablemente la dilatación también, sin embargo pude descansar. Entre contracción y contracción sentía que dormía aunque a penas pasaban un par de segundos.

A partir de ahí me sumergí en un trance en el camino a mi parto natural que Inés supo acompañar y sostener. Tras el baño solo podía estar en el suelo, a oscuras, agarrada a ella, que me proporcionaba seguridad cada vez que sentía dudas sobre el volumen de mis gritos,  me hacía sentir fuerte, me recordaba lo poderosa que soy, lo bien que lo estaba haciendo… En un par de ocasiones sentí que no aguantaba más y supo darme aliento.

contracciones mamajuana banana doula inés montufo fotógrafa

Para la 1:00 de la noche vinieron a buscarnos para ir al paritorio. Aún me faltaban 2cm y no había roto bolsa. La matrona me trató con mucho respeto, paciencia y cariño como debería ser siempre. Ella ya sabía mis deseos y nunca me trató de forma paternalista o marcando la distancia que muchos profesionales piensan que su título les confiere. Me tumbé de medio lado y ella me sugirió que mirando hacia el lado contrario Clementina se sentiría más cómoda.

En 10 minutos dilaté lo que faltaba, pude sentir su cabecita encajándose, su cuerpo atravesarme. No hubo episotomía, no hubo desgarros. Cuando salieron los hombros de mi bebé pude terminar de sacarla. Entonces se colocó en mi pecho y pocas veces se ha separado de ahí desde entonces.

mamajuana banana doula fotografía emotiva

Inés cortó el cordón y también se ocupó de todas las cuestiones administrativas. Como podéis imaginar tratamos con muchas personas desde que llegamos. Algunas encantadoras, otras bastante desagradables y, precisamente con estas últimas supo ubicarse perfectamente en su papel de doula contestando si era necesario de una forma asertiva, sin resultar agresiva pero siendo firme. Por ejemplo, de camino al paritorio un celador se incomodó con mis gritos y pretendió darme instrucciones de cómo respirar para gestionar las contracciones, lo hizo de una forma un tanto brusca. El mismo había hecho junto a su compañera un comentario desafortunado sobre el estado de limpieza de la habitación (aviso que me he saltado la parte escatológica ;)) que a otra mamá algo más insegura le habría podido hacer sentir avergonzada… Hubo enfermeras encantadoras que me trataban por mi nombre y alguna otra bastante tensa con la presencia de Inés.

En definitva, mi opinión sobre el Hospital Costa del Sol de Marbella para dar a luz es positiva, sobre todo comparado con el Hospital de Manzanares. Tuve una experiencia empoderadora porque se respetaron las decisiones que tomé sobre mi cuerpo, sobre mi persona y sobre mi bebé, aunque alguna/os profesionales deberían abrir su mente y considerar que tratan con personas que están viviendo uno de los acontecimientos más importantes de su vida.

Lo que sin duda repetiría es el acompañamiento de Inés, como doula y fotógrafa (todas estas fotos las ha hecho ella). Si vivís en Málaga ella es la persona que estáis buscando. Tras esta experiencia el significado del concepto doula ha tomado sentido para mí:

DOULA es la mujer que te acompaña durante el embarazo, el parto y el puerperio; quien te escucha tus miedos y los entiende; quien reconoce tus fortalezas y te las hace aflorar; el sostén silencioso cuando el instinto aflora; la que intuye; a través de quien hablas cuando ya no puedes expresarte. Una doula es la presencia mágica que sabe situarse en un plano silencioso pero que a su vez alza fuerte su voz para sostenerte; la actriz secundaria que potencia el brillo de los/as protagonistas.

Edito para escribir que dos años después, tras esta segunda experiencia y mucha formación, aprendí que se puede. Esta fue la semilla para crear la preparación al parto online «Prepara el camino para dar a luz» en la que en cinco sesiones personalizadas trabajamos para que llegues radiante a tu parto natural o como tú eliges. Porque lo importante aquí son tus decisiones.

2019-06-09T12:21:37+00:00

About the Author:

7 Comments

  1. […] Seguro que existen centros de salud en los que se tienen en cuenta y si los conocéis: por favor, compartidlo conmigo en los comentarios porque se merecen un gran reconocimiento. Sin embargo lo más común es buscar estos recursos fuera: en doulas, acompañantes a la maternidad o centros multidisciplinares especializados en embarazo y primera infancia. Aprovecho para recordar que si estáis en Málaga, Inés de FotografíaEmotiva.com es una excelente doula que me acompañó en uno de las experiencias más emocionantes de mi vida: el nacimiento de mi segunda bebé (puedes leerla aquí). […]

  2. Ana 06/10/2017 at 2:15 pm - Reply

    Me unen a tí muchos sentimientos e ideas sobre el embarazo, el parto y el puerperio. Me parece que el respeto a la mujer en estos momentos tan relevantes e inolvidables de su vida no debería entrar a debate, por desgracia son muchos los profesionales sanitarios desactualizados y muchos podría decir también deshumanizados, tintando sus acciones con ese paternalismo que olvida la importancia del empoderamiento y por tanto el poder de decisión en muchos aspectos irrelevantes para ellos a nivel asistencial.
    Es un tema con el que siempre he estado bastante sensibilizada, pero especialmente en este momento, a unos días de que mí bebé cumpla su primer año, a unos días de que se cumpla un año de un trato deshumanizado hacia mi, tanto al final del embarazo, parto y primeros días de vida de mi pequeño en Manzanares, habiendo elegido yo ese hospital, equivocada por completo con la profesionalidad de su personal sanitario…
    Tal vez por eso me siento especialmente sensible.

    • MamaJuana Banana 06/10/2017 at 3:29 pm - Reply

      Te entiendo perfectamente porque yo no he podido sanar esa «herida» hasta el segundo parto.
      Igual que tú elegí Manzanares para dar a luz a mi primera hija. Lo elegí porque pensaba que me respetarían, a pesar de que quedaba a una hora en coche de mi casa. Me consta que hay matronas allí muy sensibilizadas pero mientras que sus compañeros y compañeras no se actualicen no está garantizado el trato humanizado.
      Me insistieron en ponerme epidural, la matrona rompió bolsa sin pedirme opinión, la celadora me mandó callar porque había otras mujeres con sus bebés en la misma planta, la matrona subía y bajaba a su antojo la epidural sin consultar con el anestesista lo que hizo que volvieran las contracciones, hicieron millones de tactos, cambio de turno, comentarios dando por hecho que en mi próximo parto pediría epidural sin pensármelo (por supuesto sabían que yo quería parir de otra forma), maniobra de Kristeller, no dejaron al papá cortar el cordón, pusieron el grito en el cielo cuando dijimos que el papá iría a bañar a la niña y no lo consintieron… Al llegar a mi pueblo la matrona ya había hablado con el hospital. Enseguida me recalcó que la culpa había sido mía porque no sabía pujar ya que no había querido ir a la preparación al parto que ella impartía.
      Me sentí vulnerada, desvalida. Me habían robado mi parto.
      Después de eso no mucha gente entiende que tengas ganas de llorar. Te dicen que lo importante es que tu bebé y tú estáis bien. Pero ¡Hay que hablarlo! ¡No puede quedarse dentro!
      Te deseo que pases un feliz aniversario disfrutando con tu hijo. Y también deseo que les cuentes a todas las mamás de tu alrededor lo importante que es hacer un plan de parto detallado, elegir con cuidado dónde dar a luz y que se mantengan acompañadas de una persona que sepa reivindicar las peticiones sin entrar en conflicto pero sin ceder. Diles que las mujeres sabemos parir, que quienes nos asisten están para acompañarnos, no para guiarnos. Aunque por lo que cuentas seguro que ya lo haces.
      Tenemos que reivindicar partos respetados!!!!! Ojalá algún día dejen de llevar el adjetivo porque todos los sean.
      Te cuento todo esto porque oír otras experiencias y contar la propia es positivo. Gracias de corazón por compartir la tuya.
      Te abrazo muy fuerte.

  3. […] –Mi parto en el Hospital Público de Marbella […]

  4. Suzette 05/12/2017 at 11:28 pm - Reply

    Qué suerte, yo tuve cesarea programada en el.costa del sol.hace una semana y fue peor q una peli de terror. No dejaron entrar a mi marido a pesar de q la cesarea era porque mi.hijo.venia de nalgas, y no era de urgencia. Al sacarmela le cortaron el cordón pronto, me la enseñaron y se la llevaron con el padre (y encima me decian pero qué más quieres si va con el padre), me llevan a reanimación y me dejan allí tres.horas aunque a las.dos horas ya estaba restablecida, sólo porq hubo cambio de turno. Una hora más sin ver a mi.hijo y marido, sin darle de mamar, me iba a dar un infarto ya. Yo cuando aparecía alguien por alli suplicaba saber algo de mi hijo y me decían q no.sabían nada.
    Cuando por fin me reunen con ellos mi marido dice q el niño no ha dejado de llorar queriendo mamar, le cogió el pezón a mi marido pobre.
    Asi q hemos sufrido los tres un nacimiento agonizante en un hospital Amigo de los Niños y premiado por Unicef. No lo entiendo, se ve que nacer por cesarea para ellos no entra en el.protocolo de parto respetado.
    De vergüenza.

    • MamaJuana Banana 06/12/2017 at 12:38 pm - Reply

      Cuánto me entristece leerte, Suzette. Es una gran injusticia para los tres. Cuando les presenté mi plan de parto, lo estudiaron y me comentaron que si me tuvieran que hacer cesárea no podría tener acompañante, tal y como yo pedía. No entiendo por qué. Y tampoco entiendo por qué no se puede hacer una cesárea respetada.
      Sé que ahora con el bebé, los puntos y esa frustración de tu parto no tienes ni ganas de volver por allí. Pero te animo a que les presentes una reclamación exponiendo todo lo que os hicieron, y a escribirlo para enviarlo a El parto es nuestro. Esta última también es una forma de ir sanando esa herida emocional.
      Si necesitas hablar, desahogarte, o sientes que te puedo ayudar de cualquier forma escríbeme y concertamos una cita (gratuita por supuesto) para hacer skype.
      Un abrazo para los tres.

  5. […] que tuvieron en el Hospital de Manzanares por el nacimiento de mi primera hija. Puedes leer mi relato de parto respetado y descargarte el plan de parto en […]

Leave A Comment